Mientras Le Corbusier busca una arquitectura que responda a las necesidades de su tiempo a través de principios universales, Focillon se sumerge en la morfología de las formas, entendiendo su evolución y adaptabilidad a través de las épocas, lo que ofrece una perspectiva no obvia sobre cómo la forma y su significado se construyen y perviven más allá de la función específica. Ambos abogan por una comprensión profunda de la forma, pero Focillon lo hace desde una historicidad orgánica de las formas, no solo la funcional.























