Aunque Sontag se enfoca en las metáforas de la enfermedad, la conexión no obvia radica en cómo ambas obras desmantelan la 'naturalidad' de ciertos conceptos. Berger y Luckmann explican cómo 'realidades' sociales (como la enfermedad y sus significados culturales) son construidas, lo que resuena con la crítica de Sontag a la creación de narrativas simbólicas alrededor de patologías médicas.























