Mientras que De Landa se centra en la aplicación de la complejidad a la historia y la sociedad, este libro de Capra y Luisi aborda la complejidad desde una perspectiva más holística y científica, integrando diversas disciplinas para entender los sistemas vivos, lo que constituye un giro 'no obvio' al centrarse en la biología y la conciencia como manifestaciones clave de la complejidad.























