Mientras que De Landa examina la ausencia a través de las implicaciones de los sistemas complejos, Grotowski lo aborda desde la experiencia corporal y teatral. Su 'teatro pobre' es un ejercicio deliberado de despojarse de los elementos externos para llegar a la esencia de la presencia, lo cual, paradójicamente, resalta las formas en que la ausencia (de escenografía, vestuario, etc.) construye significado. La conexión es la exploración de cómo la omisión y la latencia configuran la realidad percibida.























