Mientras que Papert se enfoca en cómo los niños construyen conocimiento a través de la creación, Freire explora cómo los individuos oprimidos construyen su propia liberación a través de la acción-reflexión, desafiando la "educación bancaria" que deposita conocimientos. Ambos abogan por un aprendizaje activo y crítico que transforma al participante.





















